¿El próximo EPU de Israel sin Israel?

El Examen Periódico Universal se encuentra en una etapa decisiva. En primer lugar, el segundo ciclo comenzó en mayo de este mismo año, y tal y como la mayoría de interesados saben, tiene que centrarse en la implementación de las recomendaciones. Es el momento de dar un salto cualitativo adelante, y colaborar juntos más allá. En segundo lugar, por primera vez en la corta historia del EPU, un Estado ha decidido no participar en su propio examen, exactamente el Estado de Israel.

El punto fuerte del EPU es su universalidad, la cual forma la base del mecanismo en su conjunto. Un igual trato entre todos los Estados examinados por el EPU es vital para mantener el éxito conseguido hasta el momento: 193 Estados fueron revisados durante el primer ciclo, y el proceso no podría soportar tener a Estados que se pierden su propio examen en el segundo ciclo, especialmente cuando es el momento de afrontar la implementación. 

Esta universalidad requiere completa participación de los interlocutores pertinentes, de ambas formas como recomendantes y como examinados. Como recomendante, Israel ha hecho 129 recomendaciones a 36 Estados de todos los grupos regionales. Como estado examinado, Israel recibió 164 recomendaciones de 45 Estados. El Estado de Israel ha participado en estas dos vías, con un ranking de 51º en la lista de Estados que han hecho recomendaciones más frecuentemente, y el 27º en la lista de Estados que ha recibido el número más elevado de recomendaciones. El Estado de Israel es muy activo y su participación es relevante para el EPU. 

La decisión de Israel de "suspender su cooperación con la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, el Consejo de Derechos Humanos y sus subsiguientes mecanismos" el pasado mayo ha desafiado por primera vez la universalidad del EPU. Es relevante destacar que semejante decisión unilateral de suspensión no tiene fundamento legal. Sin embargo, mientras que Israel mantenga su posición, la mayoría de los interlocutores pertinentes temen que si Israel no participa en la revisión fijada para el 29 de enero de 2013, este precedente abriría la puerta para que otros Estados se retiraran, de esta manera poniendo en peligro la completo participación en el EPU.

Suspender la cooperación con el Consejo de Derechos Humanos (el Consejo) es una decisión con serias consecuencias que afrontar, y dicha acción es único. Impide la completa pertenencia de un Estado a la comunidad internacional de Derechos Humanos, que es una de las principales áreas de la cooperación internacional. Realizando esta acción, Israel se está marginando a sí mismo. No esperamos que otros Estados estén satisfechos con pagar las consecuencias de este tipo de decisión.

Sin embargo, las vías para afrontar esta situación sin precedentes no están todavía definidas en la resolución del Consejo A/HRC/RES/5/1, el documento legal que define las modalidades del proceso del EPU: aquí existe una laguna legal, a que no hay definición clara de "casos persistentes de no cooperación con el mecanismo" (art. 38 resolución 5/1) o el mandato de "involucrar completamente el país examinado" (art. 3 (e) resolución 5/1). ¿Qué significa el término "involucrar"? ¿Quiere decir que el Estado examinado tiene que estar y participar en la sala durante el examen? Alguien podría argumentar que ofreciendo diversas invitaciones a Israel para que tome parte en el examen, el Consejo ha involucrado al país: 1/ Israel ha rechazado enviar un informe nacional; 2/ ha sido invitado por el Presiente del Consejo pero no ha respondido afirmativamente; 3/el Presidente del Consejo también ha invitado a Israel a estar presente en la elección por sorteo de su troika el 14 de enero de 2013. Si Israel no está presente ese día, se puede argumentar que esta acumulación de no cooperación es "persistente". Basada en estos elementos, el Consejo podría tomar una decisión antes del examen de Israel fijado para el 29 de enero de 2013.

Se prevén dos soluciones que puede tomar el Consejo: en primer lugar puede posponer el examen, o en segundo puede mantener el examen sin la presencia en la sala del Estado examinado. Posponer el examen podría motivar a nuevos Estados a solicitar el mismo trato en el futuro; mantener el examen sin Israel podría motivar a Estados a desconectarse del EPU, esto último dejaría de ser visto como un mecanismo de cooperación. Hasta el momento no se prevé alcanzar una solución perfecta a no ser que Israel elija reconsiderar su decisión. La excepcional decisión tomada por Israel necesita una respuesta excepcional tomada por la comunidad internacional de los Derechos Humanos.

UPR Info promueve la universalidad del EPU, un principio que ha sido clave para su éxito. Todos los Estados tienen que ser tratados igualitariamente, para mantener dicha universalidad, ningún Estado puede tener un trato favorable. Sin embargo, en este caso el Estado examinado, Israel, ha decidido separarse de la comunidad internacional de Derechos Humanos. No hay provisiones en los textos para responder inmediatamente a esta situación excepcional, y de acuerdo con las opiniones que hemos recogido, los miembros del Consejo de Derechos Humanos favorecerían la posposición del examen de Israel, abriendo de esta manera la puerta para que otras revisiones sean también retrasadas.

UPR Info hace un llamamiento al Consejo de Derechos Humanos para que tome una decisión respecto del examen de Israel antes del 29 de enero de 2013, y que estipule las condiciones del examen. Si el Consejo no consigue alcanzar una decisión, el examen debería ser llevado a cabo sin la presencia de Israel para que se mantenga el trato igualitario a todos los Estados.

UPR Info hace entonces un llamamiento al Consejo para que adopte una resolución en marzo de 2013 defiendo el significado de "persistente no cooperación", pretendiendo evitar cualquier laguna en el formato del EPU. 

Finalmente, el EPU hace un llamamiento al Estado de Israel para que coopere completamente y que reanude sin demora su relación con el Consejo.
Mientras que Israel ha decido afrontar las consecuencias de mantenerse alejado de la comunidad internacional de Derechos Humanos, esta comunidad debe hacer todo lo posible para mantener la universalidad del EPU como un estándar no negociable e inamovible.