El Consejo de Derechos Humanos discute integración de perspectiva de género, con enfoque en el EPU

Como una parte periódica de su orden del día, el Consejo de Derechos Humanos tuvo el lunes 28 septiembre una discusión sobre la integración de perspectiva de género en el trabajo del Consejo, con enfoque específico en el Examen Periódico Universal. El panel de oradores incluyó representantes de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH), el Comité sobre la Eliminación de Discriminación Contra Mujeres, el Comité sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas y asociaciones nacionales de derechos humanos.

Fue notado por varios oradores que el EPU tiene gran potencial para ser un instrumento para mejorar los derechos de las mujeres. La integración de perspectiva de género puede ser lograda en varias etapas del proceso EPU. Ante todo, durante la preparación de los documentos base del examen, hay oportunidad de involucrar a las mujeres y asociaciones de los derechos de mujeres en el proceso consultativo. Tales instituciones también pueden someter su informe que será incluido en el resumen preparado por la OACDH. En segundo lugar, fue sugerido que el informe del estado puede o debe contener una sección específica en asuntos de género, para asegurar atención constante a este asunto. Tercermente, durante el diálogo, los estados podrían levantar preguntas para mantener el asunto al frente del Estado examinado, así como hacer recomendaciones en asuntos con respecto a los derechos de mujeres. Por último, las mujeres también deben participar en el proceso de seguimiento e implementación de recomendaciones.

En cuanto a los órganos de tratado y procedimientos especiales, varios oradores indicaron el potencial para el refuerzo mutuo. Las recomendaciones de órganos de tratado y procedimientos especiales, en particular el Comité sobre la Eliminación de Discriminación contra Mujeres y el Relator Especial sobre la Violencia contra las Mujeres, puede servir como inspiración para las preguntas y recomendaciones hechas al Estado examinado en el proceso del EPU, y debe ser empleado más por los estados que hacen preguntas y recomendaciones. Además, las recomendaciones con respecto a ratificación de o reservaciones a tratados internacionales, como CEDAW también podrían servir para avanzar los derechos de mujeres y aumentar el trabajo de los órganos de tratado.

Un punto de crítica fue que asuntos de derechos de mujeres levantados en el examen durante el Grupo de Trabajo y en las recomendaciones finales son a menudo unidimensional, no contextualizadas y enfocadas únicamente en mujeres como víctimas. Más bien, para dar fuerza a los derechos de las mujeres, la discusión y las recomendaciones también deben centrarse en las mujeres como derechos-poseedoras. Además, simplemente previendo participación de mujeres en el proceso EPU no es suficiente para lograr completamente la integración de perspectiva de género. Por último también fue sugerido considerar una pauta para la estrategia de género, para dar efecto al principio de integración de perspectiva de género contenida en la Resolución 5/1.