El Consejo de Derechos Humanos concluye el tema del EPU con un debate general

Después de haber adoptado los 16 Informes del Grupo de Trabajo sobre los Estados examinados el pasado mes de febrero durante su 4ª sesión, el Consejo de Derechos Humanos sostuvo un debate general de dos horas sobre el tema del EPU, el pasado 12 de junio durante su 11ª sesión.

Estados

La gran mayoría de los Estados mencionaron el asunto de la traducción de los Informes del Grupo de Trabajo en todos los idiomas oficiales de las Naciones Unidas (NU). 13 de los 16 informes de la 4ª sesión excedieron el límite impuesto de las 9.630 palabras y por tal razón no fueron traducidos. Los Estados hicieron un llamado al Presidente y la Secretaría del Consejo de Derechos Humanos para encontrar una solución que permita la traducción de estos informes.

Otro ámbito de preocupación para la mayoría de los Estados fue la inscripción en la lista de oradores en los temas de examen y de adopción de un Informe del Grupo de Trabajo. Los Estados se quejaron de las largas colas y de que no era posible inscribirse. Algunos Estados como la República Checa en nombre de la Unión Europea (UE), el Reino Unido y los Estados Unidos, fueron más lejos y denunciaron la manipulación de las listas por parte de algunos Estados y de la inscripción preferencial de Estados "amigos". Azerbaiyán afirmó que el Consejo de Derechos Humanos no podía esperar hasta el final del ciclo de cuatro años para arreglar este problema. Por el contrario, Cuba sostuvo que las largas colas eran un asunto técnico de poca importancia que no justificaba cambiar las normas en medio del ciclo. En la misma línea, la Federación de Rusia consideró este un asunto técnico que no requería de acciones urgentes.

En el tema de las recomendaciones, Suiza y Dinamarca hicieron un llamado para que las respuestas de los Estados examinados sean claras. Georgia y Dinamarca nuevamente, sostuvieron que los rechazos de las recomendaciones deberían tener una justificación. La República Checa en nombre de la UE, solicitó a los Estados no negociar la formulación de las recomendaciones y junto con el Reino Unido y Dinamarca, denunció algunas recomendaciones que socavan la protección de los derechos humanos.

En el asunto de la lista de intervenciones de la sociedad civil, la República Checa en nombre de la UE, y los Estados Unidos manifestaron su preocupación sobre su posible manipulación, mientras que Cuba criticó a las ONG internacionales que de "manera vergonzosa" intentaban obtener un espacio en la lista de intervenciones, cuando las ONG nacionales deberían tener prioridad.

En relación a que la sociedad civil no obtuvo los 20 minutos de intervención reglamentarios en dos ocasiones por razones de tiempo, el Reino Unido, Suiza y los Estados Unidos expresaron gran preocupación. La Federación de Rusia por el contrario, afirmó que era inaceptable y que no se debía repetir el que aquellas intervenciones que no eran presentadas oralmente, estuvieran incluidas en el informe del Consejo de Derechos Humanos.

En cuanto al seguimiento, Bahréin, el Reino Unido, Suiza, los Emiratos Árabes Unidos y Colombia proveyeron información sobre la implementación de las recomendaciones que recibieron. Turquía solicitó hacer lo mismo a otros Estados que ya fueron examinados y Azerbaiyán prometió mantener al Consejo informado.

Sociedad Civil

La sociedad civil se manifestó sobre asuntos similares a los mencionados por los Estados.

Entre otros, la Comisión Árabe para los Derechos Humanos (ACHR por sus siglas en inglés) celebró la información sobre el seguimiento entregada por algunos Estados e hizo un llamado a otros Estados para que hagan lo mismo. Asimismo, ACHR sugirió a los Estados no adoptar informes de los Estados examinados que no hayan tratado todas las recomendaciones.

La Comisión para el Estudio de la Organización por la Paz, recordó la resolución 5/1 que insta a los Estados examinados a identificar claramente las recomendaciones que hayan sido acogidas y a anotar las otras.

El Servicio Internacional para los Derechos Humanos (ISHR por sus siglas en inglés) denunció aquellas recomendaciones que animan a los Estados examinados a violar las obligaciones cobijadas bajo las leyes internacionales de derechos humanos y el rechazo a recomendaciones que solicitan compromiso con las leyes internacionales y domésticas. Igualmente, el ISHR manifestó su preocupación de que las ONG no tuvieran el tiempo de 20 minutos reglamentarios durante los procesos de adopción de algunos informes y su sorpresa de que algunas ONG pudieran acceder al Palacio de las Naciones antes de que sus puertas estuvieran abiertas.

Amnistía Internacional (AI) resaltó algunas dificultades técnicas durante el EPU como la traducción de los informes, la lista de intervenciones y los Estados examinados que no presentaron su informe nacional. Sin embargo, las dificultades de algunas ONG para inscribirse en la lista de intervenciones son de mayor importancia. AI también denunció las tentativas de algunos Estados de manipular la participación de las ONG y el que el mal manejo del tiempo impidiera en dos ocasiones la intervención de ONG. Enfatizó en la necesidad de una respuesta clara a las recomendaciones por parte de los Estados y la necesidad de contar con los adendos con suficiente tiempo de anterioridad.