El Examen Periódico Universal de la ONU debe responder a la COVID-19

Este artículo fue escrito por Miloon Kothari, un experto independiente en materia de derechos humanos y política social, y el presidente de UPR Info. Leer artículo completo en Open Global Rights.

A medida que la pandemia de COVID-19 sigue haciendo estragos en todo el mundo sin que tengamos una idea clara de cuándo remitirá, el sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas, conformado por los órganos de tratados y los titulares de mandato de los Procedimientos Especiales de la ONU, ha respondido con declaraciones, informes y directrices para los Estados sobre cómo garantizar la protección de los derechos humanos durante la pandemia. La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) publicó una serie de recursos, entre ellos, directrices para que los Estados midan sus respuestas, así como una lista de verificación con enfoque basado en los derechos humanos para las respuestas socioeconómicas de los países a la COVID-19.

Sin embargo, la crisis mundial de derechos humanos no da tregua. Algunos ejemplos perturbadores de ello incluyen la aplicación de acciones y medidas de confinamiento excesivas por parte de algunos gobiernos, el aumento de los casos de brutalidad policial y las nuevas restricciones a la libertad de expresión y de reunión. Las desigualdades en materia de ingresos y atención médica se siguen intensificando, mientras las mujeres y las niñas se ven sumamente afectadas por lo que ONU Mujeres llama una “pandemia en la sombra:” violencia en el hogar, matrimonio infantil y precariedad del empleo en el sector informal.

El Examen Periódico Universal (EPU), que es el único mecanismo de derechos humanos intergubernamental y basado en la revisión por pares de la ONU, aún no responde de manera sistemática, en gran parte porque su periodicidad no se presta a las respuestas urgentes. Sin embargo, dada la magnitud de la crisis de derechos humanos generada por la pandemia, el EPU tiene que responder. Y el carácter sistemático y universal del proceso del EPU lo hace ideal para examinar y responder con recomendaciones legislativas y de política que no solo afronten la crisis actual sino que también puedan ayudar durante la larga fase de reconstrucción y mejora que llegará después de la COVID.

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