El Consejo de Derechos Humanos debate los casos de no cooperación

El 15 de marzo, el Consejo de Derechos Humanos (el Consejo) celebró un debate general sobre el proceso del Examen Periódico Universal en el marco de su 22ª sesión. Estados, instituciones nacionales de derechos humanos y ONGs aprovecharon la oportunidad de debatir la ausencia de Israel a su propio EPU, las consecuencias de la persistente no cooperación, el número y la calidad de las recomendaciones y condiciones para una implementación significativa.

Ausencia de Israel a su EPU

La reciente ausencia de Israel a su propio EPU fue un tema recurrente en el debate general. Los oradores dieron sus puntos de vista sobre si la ausencia de Israel constituyó un caso de no cooperación. El delegado egipcio era de la opinión de que la carta enviada por Israel al Presidente del Consejo de Derechos Humanos el 1 de marzo no fue una señal de cooperación mientras que Túnez consideró que esta ausencia, tras la decisión de suspender la cooperación en mayo de 2004, era de hecho un caso de persistente no cooperación. En una declaración conjunta, la Asociación Internacional de Juristas Demócratas consideró la no participación de Israel en su examen como una amenaza para la credibilidad del Consejo, mientras que WILPF pensó que podría poner en peligro el mecanismo. WILPF además explicó que si Israel no reanudaba cooperación con el Consejo, un examen in absentia debería tener lugar. Los representantes de Malasia y Egipto expresaron su temor de que esta ausencia creyese un precedente, mientras que la Asociación Internacional de Juristas Demócratas y WILPF calificaron esta no participación como un precedente peligroso.

Casos de no cooperación

La cuestión de no cooperación también se trató en términos más amplios por varios oradores. UPR Info, el International Service for Human Rights (ISHR) y WILPF hicieron un llamamiento firme al Consejo para desarrollar un mecanismo robusto para hacer frente a persistente no cooperación. UPR Info e ISHR explicaron además que la participación en el EPU incluía muchos pasos diferentes, tales como la presentación de un informe nacional, la selección de su propia troika, participar en el diálogo interactivo, la presentación de una adición; y presentar actualizaciónes a mitad de periodo sobre la implementacion y que el no participar en tres o más de esos pasos debería ser considerado como un caso persistente de no cooperación. Las dos ONGs también alentaron la ampliación de la definición de no cooperación para incluir los casos de no implementación y la no aceptación de recomendaciones.

Como una posible solución para prevenir que Estados se desvinculen, WILPF recomendó examinar países in absentia y UPR Info e ISHR sugirieron que se refiriese el caso a la Asamblea General, nombrando un enviado especial para reanudar la cooperación o llevar a cabo otro examen a mitad de periodo antes del tercer EPU.

Implementación

Sobre este tema importante, ISHR pidió los Estados que se estableciesen estrategias de implementación de múltiples interesados con la participación de miembros del Gobierno, institución nacional y sociedad civil. Tales estrategias deberían identificar los actores responsables por la implementación e incluir marcos temporales, puntos de referencia, e indicadores. Irlanda, en nombre de la Union Europea, subrayó que, mientras el segundo ciclo debería examinar la implementación de recomendaciones anteriores, espacio debería también ser asignado para informar sobre avances.

En su declaración, Brasil explicó que el seguimiento no estaba limitado a los informes a mitad de periodo, pero también otras iniciativas tales como la presentación de logros en implementación durante los eventos paralelos. En las mismas lineas, Marruecos, en nombre de 89 Estados, se comprometió a presentar dicho informe a mitad de periodo.

Buenas prácticas durante el proceso EPU

Una serie de buenas prácticas también fueron compartida por los oradores con el objetivo de mejorar el mecanismo del EPU. Lo primero de todo, Marruecos, en una declaración en nombre de 89 Estados, se comprometió a hacer solo dos recomendaciones a cada Estado bajo Examen (SuR), siguiendo el compromiso ya hecho en marzo de 2012.

Otra propuesta, compartida por Irlanda, en nombre de la Union Europea, y Marruecos, en nombre de 89 Estados, fue de agruparse aún más las recomendaciones que son idénticas o casi idénticas, con el consentimiento del estado en cuestión y sin disminuir su fuerza.

La calidad de las recomendaciones también es un punto clave y, en su declaración, el delegado de los Estados Unidos lo destacó claramente: Estados deberían asegurarse de que sus recomendaciones sean útiles al SuR y estas deberían por lo tanto ser prácticas, actuales, relevantes, oportunas, medibles y alcanzables.
Además, como Marruecos, Irlanda e IIMA (en nombre de 36 ONGs), dijieron, el SuR debería comunicar su postura acerca de todas las recomendaciones recibidas con una respuesta clara.

Otros temas

Tanto Irlanda, en nombre de la Union Europea, como Bahrein en nombre del Grupo Arabe, subrayaron el importante papel de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en el proceso del EPU.

Irlanda, en nombre de la UE, también reiteró su condena de los actos de represalias e intimidación de aquellos que han colaborado con la maquinaria de derechos humanos de la ONU mientras Bahrein, en nombre del Grupo Arabe, recordó que el EPU era una oportunidad para el diálogo con la sociedad civil para garantizar conocimiento e implementación de derechos humanos en la sociedad.

Informes a mitad de periodo y actualizaciones orales

Moldova aprovechó la oportunidad del debate general para comunicar que iba a presentar su informe a mitad de periodo en 2014. La Comisión Colombiana de Juristas dio un avance sobre la implementación de recomendaciones por parte del Gobierno de Colombia y la Institución Nacional de Australia informó al Consejo sobre progresos en su país. En su derecho de responder, la delegación declaró que el Gobierno estaba persiguiendo esfuerzos para mejorar la protección de defensores de derechos humanos.